En busca de un lugar ¿Oficina tradicional o coworking?

Oficina tradicional, centro de negocios, espacio de coworking ... hoy, la flexibilidad es muy grande. Te decimos cómo escoger
09/05/2017
03:00
Mariana F. Maldonado
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Convivir día a día con otros emprendedores, tener café calientito cuando lo desees, compartir y rebotar ideas cuando sea necesario y hacer networking cuando lo necesitas. Los espacios de coworking han tenido un auge fuerte durante los últimos años: Se estima que un millón 200 mil personas va a trabajar en este tipo de lugares en 2017, según la Global Working Survey.  Pero el coworking es sólo una de las formas de trabajar entre las que puede escoger un emprendedor. El sólo tener la posibilidad de tener una oficina tradicional quedó atrás.

A estas dos, se le suman los centros de negocios (business centers) y las oficinas virtuales, aquellos servicios en los que puedes acceder a una secretaria que conteste con el nombre de tu empresa y que reciba correspondencia.

¿Qué es lo que más le conviene a aquellos que tienen una compañía en etapa temprana o que están iniciando una empresa? “Depende del tamaño de la firma, del desembolso que se quiera hacer y de cuántas personas son”, dice Fernanda Trillo, vicepresidenta de la corredora inmobiliaria Coldwell Banker Commercial.

Así, para tomar la mejor decisión, es necesario analizar estos factores en conjunto. Quizá la empresa está formada sólo por ti y tu socio y no tienen que recibir clientes, así que un espacio de coworking podría ser la solución. En contraste, si necesitan tener una presencia corporativa más sólida y estar recibiendo clientes de manera frecuente pero son dos y no tienen el presupuesto para rentar una oficina tradicional, un centro de negocios sería lo óptimo para ustedes. 

“Los centros de negocios rentan espacios de manera temporal, funcionan para empresas que apenas están empezando y no quieren amarrarse a una oficina tradicional, porque en un centro de negocios puedes alquilar por cortos periodos de tiempo”, explica la especialista. Estos lugares ofrecen espacios —del tamaño que se necesiten— ya acondicionados,  amueblados y con el café calientito listo, y permiten que los empresarios no realicen un desembolso inicial tan grande como si acondicionaran una oficina tradicional.

Tiene que ver con el número de empleados, de la urgencia que tengas para arrancar operaciones o para contratar gente y tener espacio para ellos; pero también de tus planes de expansión a futuro y de tu presupuesto.  “Hay que hacer un análisis específico de cada empresa para ver qué conviene pero un centro de negocios es adecuada para una que no tiene muy claro su crecimiento, con el beneficio de que puede cancelar en cualquier momento”, asegura Fernanda. 

Cambiar de un centro de negocios a una oficina tradicional puede ser una transición o no. Hay empresas que apenas crecen y cambian de un centro de negocios a una tradicional, hay otras que incluso el crecimiento no las hace cambiar de lugar. Una vez más, dependerá del presupuesto, los empleados, los planes de la empresa y las proyecciones de crecimiento a futuro.

Lo que sí es que si estás creciendo o necesitas un lugar más privado que te ofrezca una presencia corporativa más sólida, una oficina tradicional podría ser la mejor opción. “Las oficinas tradicionales te ofrecen espacios del tamaño que lo necesites, en donde en la entrada tendrá tu nombre e imagen del corporativo y te ofrecerá una gran presencia”, afirma la especialista. 

Considera que en este caso vas a tener que presupuestar el pago de una recepcionista, del servicio de limpieza, y de todos los servicios que
conlleva trabajar en una oficina tradicional. Agrega estos gastos fijos a tus costos totales y pregúntate si realmente quieres responsabilizarte de esto. Si no, quizá un centro de negocios —al cual le pagas por el paquete completo— sea lo más adecuado en ese caso.  Lo que sí es que recuerda que este tipo de centros no son especialmente baratos. Haz la comparación entre las ventajas de ambos y decide. Acércate a las opciones más de cerca, pedir presupuestos e incluso probarlas.

Tanto un espacio de coworking como un centro de negocios están disponibles incluso para rentarlos por día, así que ve, trabaja durante una semana en cada opción y pruébalas. 

 

Coworking

En los últimos años, no sólo en México sino en otras partes del mundo se ha visto una explosión en el crecimiento de lugares en donde hacer coworking. ¿Qué son estos espacios? Son lugares en donde puedes trabajar al lado de otros emprendedores y que te permiten incluso tener acceso a los eventos que se organizan ahí. En México existen diversos espacios como WeWork, ImpactHub, Centraal, Punto Working Space, El 3er Espacio, Urban Station, CoWdf y otros varios que han servido de semillero de ideas empresariales.

Y es que para trabajar, funcionan. Gretchen Spreitzer, Peter Bacevice y Lyndon Garrett, tres investigadores del Ross School of Business de la Universidad de Michigan dedicados a estudiar qué hace a los trabajadores estar no solo satisfechos y productivos, sino comprometidos con crear su futuro y el de su empresa (thriving workers, en inglés), encontraron que en una escala de siete puntos, los colaboradores que laboran en este tipo de lugares están en el número seis, al menos un punto arriba que el promedio que trabajan en oficinas tradicionales.

Así que se dieron a la tarea de encontrar qué hacía este tipo de lugares tan buenos para trabajar, y encontraron que hay tres aspectos que crean este tipo de compromiso y éxito en la forma de trabajar.  El primero, era que aquellos que usan este esquema ven su trabajo con un sentido profundo. “Más allá del trabajo que desempeñaran, los encuestados informaron encontrar significado en el hecho de poder ser ellos mismos en el trabajo”, reportan los investigadores en un texto publicado en la Harvard Business Review (HBR). Al trabajar así tienen la oportunidad de hablar de lo que hacen, lo cual lo dota de significado. 

Además, en este tipo de espacios existen oportunidades de ayudarse unos a otros, lo cual también hace que pueda cada uno demostrar sus habilidades y reafirmar su identidad, explican en el texto. Esto mismo hace que si desean o necesitan convivir  y hacer networking lo puedan hacer y se sientan parte de una comunidad. Otra de las cosas que hace atractivos a los espacios de coworking es que le permite a las personas tener más control sobre su trabajo, porque están abiertos durante tiempo prolongado. “Los que trabajan así valoran esta autonomía, y reportan que tener comunidades para trabajar les ayuda a crear estructura y disciplina que los motiva”, sostienen.

 

Una nueva proximidad

A pesar de que prácticamente hoy el trabajo es posible hacerlo de manera virtual, nosotros seguimos saliendo de casa para ir a un lugar físico, ya sea a un centro de negocios, a un coworking o mínimo a algún café en donde podamos trabajar.

¿Por qué? porque a pesar de que muchas veces podemos trabajar prácticamente desde cualquier lugar, es necesario seguir reuniéndonos para compartir ideas y para que “nuestras mentes interactúen”, explica un texto titulado “Si el trabajo es digital, ¿por qué seguimos en la oficina?”, publicado en la HBR. “Lejos de que las oficinas se vuelvan obsoletas, como los pioneros digitales en los 90 predecían, la tecnología transforma y revitaliza los espacios de trabajo. La ominosa ‘muerte a la distancia’ podría ser revertida por el ‘nacimiento de una nueva proximidad’”, asegura Carlo Ratti y Matthew Claudel, investigadores del MIT Senseable City Lab en el estudio.

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