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Medidas contra la inflación

A nivel nacional la inflación no es la misma, debido a la oferta y la demanda de productos, a la producción local e incluso, al tipo de cambio, entre otras cosas
26/05/2017
01:33
Moisés Alejandro Ugalde
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El momento en el que México se encuentra es crucial para definir los acontecimientos que vendrán en 2018, ambientes internacionales adversos, elecciones federales y cambios severos en los indicadores económicos indican acciones que deben tomarse en cuenta. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la inflación anualizada llegó a 5.82% durante abril de 2017, la más alta desde 2009 que fue de 5.98%, afectando la meta que tenía establecida Banco de México que era de 3%, de acuerdo con sus propias estimaciones.

Lo anterior refleja que los ciudadanos mexicanos tienen menor capacidad de compra y esto sin tomar en cuenta pagos de servicios, impuestos y créditos, si una inflación es alta significa que una persona cada vez podrá comprar menos con el mismo dinero, exigirá salarios más altos y perderá las posibilidades de ahorrar e invertir, mientras que los empresarios y productores incrementan paulatinamente sus precios porque los costos se incrementan, creando todo esto una espiral inflacionaria, un ciclo que nunca termina, renovándose con diferentes actores, afectando específicamente algunos estados de la República Mexicana de la manera siguiente.

A nivel nacional la inflación no es la misma, debido a la oferta y la demanda de productos, a la producción local e incluso, al tipo de cambio, entre otras cosas. En el mes de abril de 2017, en ciudades del país como Ciudad Acuña, en Coahuila, la inflación anualizada fue de 8.83%; en Tijuana, Baja California Norte fue 7.28%; en Matamoros, Tamaulipas fue 7.15%; en Aguascalientes, Aguascalientes, 6.95%; Mexicali, Baja California, 6.58%; Torreón, Coahuila, 6.56%, y Querétaro, Querétaro, 6.40%.

En ese mismo mes de abril, las ciudades con menor inflación fueron: Tehuantepec, Oaxaca, con 4.31%; Tapachula, Chiapas, con 4.47%; San Andrés Tuxtla, Veracruz, con 4.61%; Veracruz, Veracruz, con 4.71%, y Culiacán Sinaloa, con 4.77%, esto no significa una mejoría en las economías de estos estados, significa que se han mantenido estables en relación con otros. Esto a pesar que el tipo de cambio interbancario ha disminuido y en los primeros días de mayo 2017 el peso mexicano se ubicó en $18.87 por dólar americano.

En el último trimestre de 2016 Banco de México reportó estimaciones donde prevé que la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto de 2017 registre una disminución comparado con 2016 (entre 1.3% y 2.3%) y para 2018, se ubique en un 1.7% y 2.7%, entonces, si las estimaciones de Banco de México no son alentadoras a corto plazo, es momento de volver al esquema básico: el apoyo a los productores e inversionistas nacionales para incrementar la productividad y la oferta de bienes de consumo, estabilizando el aumento sostenido de precios; a esto se le conoce como deflación y es el antídoto para la inflación sostenida, no la elimina: la estabiliza; incluso el economista Milton Friedman escribió: “En teoría, los gobiernos deben procurar un nivel moderado de deflación”.

En México, los años 2017 y 2018 son de elecciones importantes y esto representa un reto para la economía por el gasto de campañas, para 2017 de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral, para las elecciones de 2017 se dará financiamiento público a partidos políticos por $4 mil 138 millones de pesos, acentuando más la brecha entre el presupuesto de gasto público y los beneficios que debían recibir pequeños y medianos productores, los cuales incrementarán sus deudas para seguir produciendo y durante 2018 gran parte del presupuesto no estará enfocado a contener el incremento en la inflación y por tanto, Banco de México aplicará los recursos de incrementar las Tasas de Interés y subastas de dólares, en ese sentido sólo cambiará el incremento de precios y la inflación anualizada seguramente rebasaría el 6% a finales de 2017.

El incremento de precios ha sido sostenido desde siempre; sin embargo, el año previo a una elección federal debe ser muy cauto para la economía, la administración que comience el 1 de diciembre de 2018, debe recibir una economía mexicana que pueda resistir además, acontecimientos internacionales importantes, como los cambios en el Tratado de Libre Comercio propuestos por Estados Unidos, las variaciones en los precios del petróleo y la gasolina de cada año y la necesidad urgente de buscar mayores oportunidades de comercio con otras naciones.

 

Académico de la Universidad del Valle de México

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