Debilidad del sector externo eleva riesgos de un menor crecimiento

Disminución del dinamismo en las exportaciones y pocos avances de EU, principales factores
29/06/2015
03:00
Rubén Migueles Tenorio
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El riesgo de que el crecimiento global y la demanda externa sean menores este año a lo esperado aumentan.

El dinamismo de las exportaciones del país ha venido disminuyendo en lo que va del año, no sólo producto del desplome de los precios internacionales del petróleo, sino también por el menor crecimiento del principal socio comercial, Estados Unidos.

En mayo pasado, las exportaciones no petroleras a Estados Unidos reportaron una caída a tasa anual de 2.9%, el primer retroceso en poco más de dos años —desde febrero de 2013—; en tanto que las ventas automotrices a esa nación se desaceleraron al registrar un crecimiento de sólo 3.5% respecto al mismo periodo del año anterior.

Lo anterior ha sido resultado de que Estados Unidos no ha crecido como se esperaba; su economía se contrajo 0.2% durante los primeros tres meses de 2015, esto por el mal clima y el fortalecimiento del dólar, reportó el Departamento de Comercio.

Por ello, la Reserva Federal (Fed) rebajó recientemente su previsión de crecimiento de la economía estadounidense a un rango de entre 1.8% y 2% para 2015, frente al 2.3% y 2.7% de marzo, lo que significa una mala noticia para México.

Cuando menos en lo que va del presente año, las ventas manufactureras al exterior han perdido fuerza como impulsores de la economía mexicana a pesar de la creciente depreciación del peso frente al dólar (de 5.7% en lo que va de 2015).

Durante los primeros cinco meses del año, el valor total de las exportaciones manufactureras reportaron un crecimiento anual de 3%, tasa inferior a 5.3% alcanzado en el mismo periodo del año anterior.

El debilitamiento del impulso externo a la economía mexicana es motivo de creciente preocupación, así lo manifestó la semana pasada el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela, al afirmar que México al igual que América Latina, deben reforzar los motores internos de la economía ante la ausencia del impulso externo que se ha debilitado y se prevé dure más tiempo de lo anticipado.

“México sigue siendo un país exportador muy competitivo, pero si conjuntamos la debilidad global con el hecho de que a veces las depreciaciones del peso no están fortaleciendo las exportaciones porque otras monedas se deprecian más, pues entonces es muy conveniente fortalecer el mercado interno, y eso en cierto modo ya se está viendo”, comentó el economista en jefe de Deutsche Bank, Alexis Milo.

La demanda externa, es decir, las exportaciones, son alrededor de 35% del PIB, el resto de la economía, es decir, consumo privado, inversión y gasto del gobierno, es el restante 65%, es decir el componente más grande sigue siendo el consumo privado, pero dadas las características exportadoras de México, ese 30% de exportaciones es lo que hasta ahora lidera el ciclo económico en el país, abundó el especialista.

“En el segundo trimestre no se están mostrando los datos tan fuertes como se esperaban para Estados Unidos y entonces las expectativas de su recuperación no son sólidas como para pensar que México podría beneficiarse como había pasado anteriormente con la fortaleza de la economía estadounidense”, afirmó la especialista de Bursamétrica, Carmen Alcívar.

“Lo que pasa ahora es que el balance de riesgos para el crecimiento depende mucho del sector externo, si uno ve los balances de riesgo, del banco central, de la misma Secretaría de Hacienda, el factor de riesgo del crecimiento es que Estados Unidos no crezca tanto como se espera”, explicó el analista económico de Vector, Adrián Muñiz.

Los más recientes datos de balanza comercial de México confirman que a pesar del abaratamiento de productos mexicanos por la depreciación del peso, las exportaciones siguen con bajo ritmo que se explica por la debilidad de la demanda externa, derivada de que la actividad económica del principal socio comercial, que aún no toma el impulso esperado y presenta un crecimiento moderado y que se vio reflejado en el crecimiento de la economía mexicana en mayo, que registró un comportamiento débil, dijo Mariana Ramírez, analista del banco Ve por Más.

El economista en jefe de Barclays México, Marco Oviedo, dijo que la economía mexicana está mejor posicionada que el resto de las emergentes pues depende más de Estados Unidos, economía en proceso de recuperación.

“Esperamos que la economía estadounidense se recupere, que gane mayor dinamismo y está comprobado que México, al menos 40% de su economía, depende de este impulso externo y esto es lo que va a seguir apoyando, apuntalando el crecimiento en los siguientes años”, agregó el especialista.

Deutsche Bank prevé que el crecimiento para las exportaciones totales de México en este año alcance una tasa anual de 4.9%, lo cual, en opinión de Alexis Milo, se ve un poco ambicioso por que la exportaciones petroleras se están cayendo mucho más rápido de lo que se esperaba.

Las no petroleras crecerán a 6.5%, lo que implicará un crecimiento para la economía de 2.6% de acuerdo al pronóstico de la institución financiera de origen alemán.

En todo caso, los indicadores del segundo trimestre parecen advertir que el dinamismo sobre las exportaciones no va a ser tan del todo extraordinario, por lo que se podría anticipar que todavía el impulso que va a recibir la economía en el segundo trimestre del sector externo podría ser relativamente acotado, concluyó Adrián Muñiz.

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