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Crimen organizado y gobierno: tres lecciones fallidas de China

13/03/2018
02:08
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Es obvio que el nexo crimen organizado-gobierno es un problema internacional. Por lo mismo, si estudiamos las experiencias de otros países, tal vez podamos aprender algo. Aquí es donde entra la importancia de las lecciones fallidas en combatir ese nexo en China. Y el enfoque de esta nota es en las lecciones fallidas, porque lecciones de éxito no hay. Hay casos particulares de éxito, sí, pero lecciones, no. Y como los errores enseñan, veamos entonces estos fallos para ver si ya queda claro lo que no hay que hacer.

En China, el gobierno ha venido implementando fuertes medidas conexas de anticrimen y anticorrupción desde 1983. Esto lo ha realizado fundamentalmente sobre la base de la teoría de desistimiento: si aumentamos la severidad, rapidez y certidumbre en el castigo a los involucrados en esos delitos, haremos que los criminales desistan en sus conductas. Bueno, pues 35 años después, todo ha ido muy bien en términos de severidad y rapidez, pero la certidumbre en el castigo ha fallado rotundamente. La impunidad sigue siendo tan alta, que no ha importado cuanto hayan aumentado los castigos y la rapidez en la impartición de justicia. El nexo sigue en buen estado.

China también nos puede dar lecciones fallidas de políticas de mano dura por parte de las policías locales. Enfocándose en castigar severamente funcionarios locales con poco poder de acción y confundiendo grupos criminales de bajo riesgo con grupos de mayor capacidad de daño, éstas políticas de mano dura han provocado que esos funcionarios y muchos ciudadanos inocentes no colaboren con las policías para proporcionar información sobre el crimen organizado en sus localidades. Esto por temor a ser acusados injustamente o por ser delatados con las consecuencias conocidas.

Finalmente, está la lección fallida de haber debilitado al estado de derecho por vía de la violación sistemática al debido proceso. El uso de la severidad en el castigo, la rapidez en los procesos penales, y la mano dura y selectiva de las policías, han sido tan excesivas, que la legitimidad de las instituciones ha sido gravemente dañada. Se percibe inclusive, que estas políticas son utilizadas como mecanismos para el castigo político, más que como por motivos de mantener y mejorar el estado de derecho presente.

Estas son, muy resumidamente, las lecciones por aprender. Pero le recuerdo amablemente al lector, que esta nota es sobre las políticas anticrimen y anticorrupción en China. Cualquier similitud con México, como saben, es una simple coincidencia.
 

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt.
Twitter: @CJVilalta
Carlos Vilalta
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores

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