Todo el art déco expresado en carrocerías francesas

Mullin Automotive Museum: santuario con lo mejor del siglo XX.
25/06/2017
14:00
Jimena González Bernal
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El oasis del diseño automotriz se ubica en Oxnard, California, y se conoce como Mullin Automotive Museum, espacio que permite disfrutar las bellezas más raras derivadas del art déco. Se trata de un muestrario integrado por 140 automóviles que datan de la época en que esta corriente artística y decorativa reinó gloriosamente: la década de 1920, feliz y optimisma, aunque con un toque de decadencia deliciosa.
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Este recinto fue creado por Peter W. Mullin, personaje dedicado a los negocios y a la filantropía y uno de los patrocinadores principales del Pebble Beach Concours d’Elegance. Aquí está, tal cual, su colección personal integrada por máquinas que han ganado premios importantes por su participación en carreras como el Gran Prix de Pau y las 24 Horas de Le Mans.
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Selección de joyas. Nuestra sed de admiración se sacia ante obras maestras de la carrocería con firma de Bugatti, Delage, Delahaye, Hispano-Suiza, Talbot-Lagos o Avions Voisin. Al señor Mullin le interesan las formas majestuosas de todo el mundo, aunque tiene predilección por las marcas francesas, claro. Dice: “Para mí, los autos franceses de las décadas de 1920 y 1930 representan el pináculo del arte en ese siglo”. 
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En estos días, de hecho, su presenta una exposición sobre Citroën, que debe ser una de las más completas sobre la historia de la legendaria armadora, de este lado del Atlántico. Se puede apreciar, por ejemplo, el Citroën Type A de 1919, el primer automóvil producido masivamente en Europa (24 mil salieron de la fábrica hasta 1921) y que le dio a Citroën el estatus de marca número uno en Europa durante buena parte de la primera mitad del siglo XX. 
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También se exhibe un maravilloso 5CV de 1923, modelo que solo se fabricó con carrocería descapotable y que portaba un avanzado motor de 11 hp, cuatro cilindros y 856 centímetros cúbicos. Pero también hay maravillas setenteras, como la SM Injection de 1974, uno de los primeros productos de la compra de Maserati por parte del gigante francés (la SM llevaba un V6 italiano) y verdadera demostración de ingenio al proponer mucha potencia y desempeño en un auto de tracción delantera. Vamos, que todo fan verdadero de Citroën debería hacer la peregrinación a este rincón de California.   
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Esta exposición temporal no puede, sin embargo, ocultar el hecho de que aquí se resguarda una de las colecciones de Bugatti mejor curadas del mundo. Alguna de sus joyas: Type 54 de 1931; Atlantic de 1936 o un Atalante 1939. Demás bellezas raras en exposición: Delage D6 - 3L de 1946, así como un Talbot-Lago Type 26-Gs de 1948, un Hispano-Suiza Break de Chasse 1937 y más, mucho más. El cazador de rarezas también debe visitar el Mullin.
El edificio donde se alberga la colección, un homenaje adicional a las artes decorativas de los años 20 del siglo pasado, merece mención aparte. En tiempos pasados allí estuvo el Chandler Vintage, Museo de Trasporte y Vida Silvestre. La remodelación para convertirlo en el Mullin estuvo a cargo del arquitecto David Randall Hertz, quien se encargó de acentuar la atmósfera art déco.
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Actividades especiales. Como todo espacio cultural vivo, el Mullin Automotive Museum ofrece algunas opciones para vivir experiencias cercanas con los modelos que se exponen, como el evento anual ‘Under the Hood’, que se llevará a cabo el próximo 11 de julio. ¿Qué ocurrirá ese día? Los afortunados visitantes tendrán una cátedra detallada de los componentes mecánicos de ciertos autos de la colección. Vamos, que serán ‘destripados’ controladamente para admiración y goce de los petrol heads.
¿De plano te estamos empujando a viajar ya para conocer el museo? Quizás alcances la programación especial del 28 de junio, la cual consiste en un tour a través de la sala más ‘íntima’ del señor Mullin. Tendrás la oportunidad de descubrir clásicos como un Avions Voisin C27 Grand Sport o un Delahaye 135M.     
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Tras el recorrido, deberías acudir a la tienda: libros, modelos a escala de los vehículos en exposición, pósters y una gran variedad de souvenirs están a tu alcance.   
Y nuestra recomendación final: te conviene adquirir los boletos de entrada vía web con anticipación. Ve a mullinautomotivemuseum.com, donde encontrarán precios, horarios y el calendario. Este santuario no abre todos los días.

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