Street Rod, la audacia de Harley-Davidson

El que no apuesta, no gana, pensaron en Milwaukee. ¡Nos han entregado una moto de manejo agresivo!
28/05/2017
16:00
Motorette
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Capacidad para sortear el tráfico no es una de primeras cosas en las que uno piensa cuando escucha el nombre Harley-Davidson, pero la empresa de Milwaukee busca cambiar esta percepción con la nueva Street Rod. Si bien está basada en la actual Street 750, varios cambios en la configuración y el equipamiento la convierten en una moto totalmente distinta. 

Una geometría de dirección más corta, un triángulo del conductor más agresivo y un motor más poderoso se unen para convertir a esta moto en una apuesta decisiva por ganar peso en un segmento dominado por las japonesas y europeas: el del manejo deportivo.

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El diablo está en los detalles. En términos generales, la Harley-Davidson Street Rod es muy parecida a la Street 750. Comparten el tanque de combustible, bastidor y geometría del motor, pero hasta allí. Si vemos con detenimiento, apreciaremos una salpicadera delantera recortada sobre dos discos de freno para tener el doble de potencia de frenado en la Street 750. Además, tenemos horquillas invertidas y un tratamiento en negro que abarca casi todos los componentes delanteros. Un parabrisas rediseñado que protege a un panel de instrumentos de un solo medidor completan el panorama delantero.

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El tanque de 13.2 litros de la Street Rod viene con unos gráficos especiales que no son los más bonitos del mundo, pero que al menos son discretos. De ahí para atrás, tenemos un asiento rediseñado que, junto con el aumento a 17 pulgadas de la rueda trasera, coloca las posaderas del piloto a casi 75 centímetros del piso. Según la marca, esto te da una mejor visibilidad en el tráfico, pero si le sumas la posición casi de jinete de los posapies y la del manubrio, tenemos como resultado una postura de manejo agresiva para una Harley-Davidson. 

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Un detalle que siempre pone mucha onda  son los espejos montados en la orilla del manubrio, ya que te da unas líneas muy limpias. Muchos de los cambios mencionados mejoran el manejo y son parte de la estrategia para atraer a una nueva generación de clientes más jóvenes. Si bien, los 750 cc del motor no son adecuados en un plan de ‘primera moto’, sí son un buen punto de partida para alguien que tiene en la mira una power cruiser como la V-Rod de la misma Harley.

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El esqueleto de la Street Rod es un chasís de doble cuna que carga y protege el motor. Provee también el montaje para el radiador. El chasís y subchasís están fabricados en acero, al igual que el basculante. Este fue alargado para darle cabida a las dos pulgadas extra de la nueva llanta, así como para la extensión en recorrido de los dos amortiguadores con resorte de 11.6 cm en este eje. Enfrente tenemos unas horquillas robustas de 43 mm que se ven muy bien, pero no tienen ningún tipo de ajuste. En fin, lo más notable del chasís son el ángulo de dirección de 27 grados y el avance de 9.4 cm ya que son cifras nunca antes vistas en una Harley-Davidson y hacen que la moto se sienta más viva que nunca. No se maneja como una deportiva, pero nadie en su sano juicio esperaría que se comporte como una Ninja o una FZ-07.

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Motor exclusivo. Toda la familia Street de Harley-Davidson lleva el relativamente nuevo motor Revolution X, un V-twin a 60 grados de 749 cc enfriado por líquido. La Street Rod lleva una versión de alto desempeño que eleva el torque un 8 % para un total de 47.2 lb-pie. Claro que el peso de 234 kg no la hace precisamente ligera. No tenemos un cohete sobre ruedas.

El enfriamiento por líquido le sacará ronchas a los puristas de la marca, pero es algo obligado para una moto diseñada para la ciudad.
La Street Rod tiene un precio inicial de $181,500 pesos, pero el catálogo de equipamiento opcional de la marca puede hacer que esa cifra suba como la espuma. Nuestra primera selección sería el ABS de $12,300 pesos  y ya después, nos pondríamos a sortear el catálogo de puños, posapiés, asientos y mil cosas  más, pero cada quien sus gustos.

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