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Mikel: el embustero

29/05/2018
01:57
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Dicen los especialistas que cuando tu candidata o la coalición en la que participas va a la cabeza en las preferencias electorales —en este caso de manera contundente—, uno no debe ocuparse de los contendientes que están distantes de la competencia real.

Sin embargo, y toda vez que la demagogia y la mentira se han incrustado en el discurso de algunos de los contendientes en este proceso, y contra los cánones establecidos, quisiera referirme al candidato del PRI en la Ciudad de México, Mikel Arriola.

No analizaré el pensamiento decimonónico y ultraconservador que lo caracteriza y que ha llevado al PRI capitalino a disputar el espacio ideológico que hasta ahora estaba reservado al yunque o a organizaciones confesionales como Provida. Como tampoco lo haré respecto de su arenga misógina y del lenguaje de hostilidad e intolerancia hacia adversarios que lo definen como persona. De eso se encarga él mismo.

Quiero referirme a algunos de los muchos embustes que a lo largo de la campaña, y en especial durante los debates realizados hasta ahora entre los candidatos a la Jefatura de la Ciudad de México, ha presentado como propuestas “para resolver los problemas de la Ciudad”, por ejemplo:

Mikel aseguró que construiría tres trenes suburbanos, que sacaría los tráileres de la ciudad con un circuito exterior y que impulsaría la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, ya que éste resolvería el problema de pobreza en el oriente de la ciudad al generar 650 mil nuevos empleos, independientemente de otros 600 mil empleos que se crearían con el aprovechamiento de los predios que ocupa el actual aeropuerto de la ciudad.

Al candidato del PRI se le escapa que esta contienda es por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad y no por la gubernatura del Edomex, pues el nuevo aeropuerto se construye en el Edomex, lo que implicará la pérdida del mismo tanto de empleos en la capital, mientras que los predios del aeropuerto Benito Juárez se mantienen bajo el dominio federal y se pretende atar su destino para garantizar el financiamiento del nuevo aeropuerto, el cual estaría operando en su totalidad hasta el año 2050.

Los trenes suburbanos, que hasta ahora no ha dicho cuáles construiría, se desarrollarían también en el estado vecino. Se trata de un proyecto gestado durante el gobierno de Vicente Fox para aprovechar los derechos de vía federales que prevalecen tras la privatización de Ferrocarriles Nacionales, y que a la fecha solo ha puesto en marcha el tren que parte de la vieja estación Buenavista a Cuautitlán, mientras que otros proyectos, como el de Apan-Martín Carrera y Amecameca-La Paz, no han prosperado. En el caso del libramiento para evitar que los tráileres pasen por la ciudad, la construcción del Arco Norte, del circuito exterior mexiquense y de la carretera Chalco-Jojutla, fueron planteadas con ese propósito. O sea, nada.

Hay verdaderas perlas de la demagogia política en las propuestas del candidato del PRI, como construir 150 mil viviendas sobre las estaciones del metro. Las 12 líneas del metro cuentan con 195 estaciones, 11 de ellas en el Estado de México, por lo que restando éstas se tendrían que construir en promedio 800 viviendas por estación, solo que el candidato omite que decenas de estas estaciones se ubican en el centro de avenidas fundamentales para la movilidad de la ciudad, como Insurgentes norte, Ignacio Zaragoza o Ermita Iztapalapa; otro tanto son subterráneas en cuya superficie está totalmente edificada; otras tienen restricciones de uso de suelo y de protección civil, y otras más se encuentran en sitios patrimoniales, a menos que quiera edificar en el metro Bellas Artes o en la Alameda.

Otro rango de propuestas apuntan más a la subasta: construiré 100 kilómetros de Metro (¿en seis años y con qué?); construiré un acuaférico para Iztapalapa (aunque no tenga agua); instalaré un millón de cámaras de vigilancia (ni en los Estados policiacos); duplicaré el apoyo a adultos mayores (¿no que eso era populismo?); acabaré con el narcotráfico, para lo cual (sic) “voy a publicar un decreto de emergencia en la ciudad para poder hacer operativos con las fuerzas federales e ir por los narcotraficantes” (como si las mafias se extinguieran por decreto).

Si, como el candidato dice, su causa es la familia, la vida y los valores, al menos debería dejar de mentir.

 

Senador de la República

Alejandro Encinas
Dirigente político de la izquierda mexicana.
 

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